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Money Management

1 de octubre de 2019

Administración del dinero. El Money Management es la gestión de los fondos que destinamos a las apuestas deportivas, incluyendo lógicamente el control de los diversos saldos que tenemos en las múltiples casas de apuestas donde tenemos cuenta. Y es que si no hacemos una buena gestión y no tenemos el control de todo, la posibilidad de perder nuestro dinero está mucho más cerca de lo que pensamos.



¿Qué es el Money Management?


El Money Management es la gestión del dinero y en las apuestas deportivas, la gestión de la cantidad que tenemos destinado para ello. Y es que tan importante es tener estrategias deportivas y el conocimiento para encontrar apuestas con valor, como saber cuánto dinero disponemos para apostar y cómo gestionarlo para maximizar las ganancias.


Por esta doble vertiente es necesario unir la gestión de nuestro bankroll con la gestión del riesgo, ya que si el objetivo del que entra en este mundo es convertir (o tener la posibilidad de hacerlo) un hobby en otra forma de inversión es necesario que sea consciente que tan clave es conseguir ganar y ser consistente en la capacidad de ganar como de conservar el dinero que vamos ganando con cada pick o pronóstico.


La gestión del riesgo, por su parte, es la forma de proteger ese dinero ganado y, a su vez, minimizar las pérdidas que siempre se producen y evitar, en última instancia, una posible bancarrota cuando se vive una mala racha. Una situación que en la vida de los apostadores, también en la de aquellos más expertos y tipsters, es muy habitual. Saber sobrellevarlas y que no signifiquen un paso atrás en el crecimiento de nuestro bank es precisamente la misión del Money Management.


¿Cómo funciona el Money Management?


En la gestión del dinero, como en cualquier inversión, tenemos que tener claras las bases que nos facilitaran esa gestión. Por ello podemos distinguir tres momentos o decisiones que debemos cumplir para no perdernos en un aspecto tan básico de las apuestas deportivas:

  • Primer paso: Decidir cuánto dinero destinamos para las apuestas. Es decir, nuestro bankroll. Parece fácil, pero es muy importante para evitarnos caer en el recargo constante en las cuentas de las casas de apuestas. Una mala costumbre si lo que queremos es ganar a medio/largo plazo. Lógicamente, una norma básica que nunca deberías saltarte es que debe ser dinero que no necesites para tu día a día. Y menos para pagar facturas, suministros o alquileres/hipotecas.
  • Segundo paso: Definir la estrategia o las reglas de apuestas. Es decir, cómo apostaremos para conseguir ganar y hacerlo de forma consistente. Aquí, la especialización en un deporte o mercado concreto es fundamental para no caer en otro error muy común, apostar a todo aquello que nos parece bien o nos seduce sin conocer a fondo los equipos y/o jugadores.
  • Tercer paso: Seguir y aplicar las reglas definidas en la segunda etapa.

Todo parece muy obvio, ¿verdad? Pues la inmensa mayoría de jugadores se pierden entre la segunda y la tercera fase. Muchos en la segunda, ya que no definen su forma de apostar y pasan de una a otra sin estudiar resultados y saber qué les funciona. Y superada esta etapa, donde muchos ya se pierden, la lastima es hacerlo en la tercera, ya que teniendo la base fundamental para conseguir ser rentable en las apuestas no puede ser coherente con ello y cae en las trampas de una buena racha (querer abarcar más de lo debido) o en la desesperación por superar una mala racha (apostar más para recuperarse).


Claves del buen Money Management


Vistas las fases que nos sirven de base, en el Money Management existen diversas claves que nos permiten no salirnos de la buena gestión de nuestro dinero. Entre ellas, las más importantes son las siguientes:

  • Respetar los límites del stake. Es decir, la unidad de apuesta (lo que se invierte en cada apuesta), que es muy importante si queremos hacer crecer nuestro bank. Sobre él, precisamente, es cómo calculamos el stake, que nunca puede superar el 5% y normalmente debe moverse entre 1 y 3%. Como referencia, los profesionales con grandes cantidades no suelen superar ese uno por ciento.
  • Evitar el overbetting. Es decir, apostar más de lo debido. Lógicamente siempre depende de qué deporte o mercado apostemos y el número de partidos o eventos que lo integren. Sea como fuere, ni en buenas ni malas rachas debemos caer en apostar más pensando que estamos en racha y, por tanto, ganaremos más o bien, como pasamos una mala racha, apostamos más pensando que compensaremos las pérdidas con aciertos que quizás no llegan y hacen aumentar tu agujero en el bank.
  • Analizar constantemente. No solo al principio es imprescindible para saber en qué deportes o mercados eres rentable, sino siempre conviene analizar y medir datos (con Excel, por ejemplo) para ver, siendo selectivos, donde podemos maximizar ganancias o minimizar pérdidas. Y esta clave también es importante para el buen seguimiento de los especialistas o tipsters, tratados en la siguiente clave.
  • Seguimiento de especialistas. Para un buen money management tenemos que contar cómo y cuánto apostamos. Por ello debemos prestar atención a la cantidad de expertos que queremos seguir, ya que cambia enormemente si son dos o tres, o por el contrario son bastante más. Las recomendaciones es no seguir más de uno por deporte, pero sean los que sean debes tener en cuenta que el número de apuestas que harás puede ser muy grande, por tanto la gestión del stake y la unidad de apuesta se torna clave para no perder mucho en muy poco tiempo.


El plan de stake


Del punto anterior, con sus claves, surge una necesidad para todo aquel que mire las apuestas deportivas como una inversión: Decidir su plan de stake.


No entraremos en profundidad porque tenemos otros conceptos en Winvictus que lo explican detalladamente, pero aquí sí tenemos que distinguir entre los dos tipos que existen y sobre los que tenemos que decidir, aunque se diferencias según el tipo de apostante que seamos:

  • Stake lineal o fijo. Para los más expertos, que ya llevan años, es normalmente el escogido porque saben que de esta forma evitan la disfunción que genera la decisión subjetiva constante del stake (decidir qué cantidad se invierte en cada apuesta).
  • Stake variable. Este es el que escogen aquellos especialistas que pueden valorar el valor de sus apuestas, y por tanto poner en juego más o menos riesgo en cada apuesta según su análisis y cuota. Eso sí, suelen moverse en oscilaciones del 1 al 5%, como mucho.

Obviamente, este último es el stake que usan los principiantes, aunque sin saberlo. La gran mayoría de jugadores no saben qué es el stake ni han pensado de la importancia que tiene si pretender ganar con las apuestas deportivas. Por ello pueden apostar la mitad de lo que ingresan o, por poner un ejemplo, cifras superiores al 20% del bank sin saber que con una mala racha de cuatro o cinco apuestas ya lo han perdido todo. Su vocación recreativa, sin embargo, es la que alimenta las arcas de las casas de apuestas, que ofrecen bonos precisamente para incentivar el juego, no la inversión.

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