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Abecedario del apostante

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Stake

1 de octubre de 2019

Es la cantidad de dinero puesta en juego en una apuesta.



¿Qué es el stake en apuestas deportivas?


El stake es la cantidad de dinero apostada, o lo que es lo mismo, la cantidad invertida en un pronóstico deportivo. Siempre se gradúa en una escala del 1 al 10, aunque cada pronosticador sigue sus propias reglas. Se recomienda no abusar de los stakes altos, ya que están directamente relacionados con el bankroll, el saldo total que se tiene en la cuenta de una casa de apuestas. Las cuotas que aplican los distintos operadores manifiestan una probabilidad de que se produzca aquello por lo que alguien pondrá dinero en juego. Esta probabilidad puede ser tomada como referencia a la hora de asignar el stake a una apuesta. Así, a mayor cuota, mayor peligro de fallar, por lo que se debería aplicar un stake bajo. Por el contrario, cuanto más baja sea una cuota, mayor debería ser el stake por tener más opciones de cerrar un pronóstico ganador.


La gestión del stake


Para la gestión del stake, de entrada, hay que calcular el valor del stake de cada uno. Para hacerlo se tiene que dividir la cantidad de dinero que hay en el bankroll entre 100. Por ejemplo, con un montante total de 300 euros en una casa de apuestas, el stake 1 corresponderá a tres euros (300/100) y el 10, el máximo, a 30 euros. Tener en cuenta el stake es la mejor manera de cuidar el bankroll, algo indispensable para alguien que quiera darse alegrías en el mundo de las apuestas. Por lo tanto, un stake 10 jamás deberá ser superior al 10% de nuestro bank, aunque se recomienda que como máximo sea en torno al 5%. Cuando el stake llega al 10 se habla de full stake, el porcentaje máximo de la banca que se debería jugar en una misma apuesta.

En la gestión del stake no se debe establecer un bankroll superior a la cantidad que se tenía prevista para apostar. Además, ante una buena racha es preferible no subir el stake, ya que el acierto no está siempre asegurado y en el momento menos pensado sale cruz. Otra práctica nada recomendable es querer recuperar de manera rápida las pérdidas sufridas con más apuestas de las que alguien tenía pensadas.



En el caso anterior, con un bankroll de 300 euros, la traducción del stake en euros sería la siguiente:

Stake 1 = 3 euros

Stake 2 = 6 euros

Stake 3 = 9 euros

Stake 4 = 12 euros

Stake 5 = 15 euros

Stake 6 = 18 euros

Stake 7 = 21 euros

Stake 8 = 24 euros

Stake 9 = 27 euros

Stake 10 = 30 euros


¿Cuál stake se debe escoger?


En el momento de escoger el stake hay que tener en cuenta la confianza en un determinado pronóstico y sus posibilidades. Para las cuotas elevadas, superiores a dos euros, lo más recomendable es utilizar un stake bajo, del 1 o del 2. Al ser una cuota superior a dos, las posibilidades de acierto son menores, por lo que tirar de un stake del 1 o 2 se considera una inversión rentable. El stake puede ir ‘in crescendo’ (3,4 o 5) a medida que disminuye la cuota en cuestión para un pronóstico y se le aprecia valor a la apuesta. Apostar más del 5% del bankroll únicamente se recomienda para un pronóstico que se ve muy claro por unos condicionantes determinados. Lo ideal, pues, es jugar con stakes del 1 al 5. En el fondo, lo que interesa es jugar siempre con responsabilidad y una manera de lograrlo es controlar el stake. Y es que con el control del stake, se controla el bankroll.


Todo ello se puede condensar en una relación entre unidades de stake y la confianza en una apuesta deportiva:


  • Stake 1-2 (stake bajo): Pronósticos difíciles en los cuales la cuota tiene mucho valor. En este escalón se podría encontrar líneas de goles elevadas.
  • Stake 3-4 (stake medio): Se puede denominar como una apuesta estándar, aquella en la cual se aprecia valor y la percepción es que hay más posibilidades de ganar que de perder.
  • Stake 5-6 (stake medio/alto): Este grado de stake ya esconde una confianza bastante elevada en el pronóstico. Además de apreciar valor en la apuesta y de percibir muchas opciones de ganar, hay algún condicionante que invita a incrementar el stake (un cambio de entrenador, lesiones, sanciones…)
  • Stake 7-8 (stake alto): Apuesta que genera muchísima confianza. Es prácticamente improbable que no salga, por lo que significa una gran oportunidad para sacar una ganancia. La posibilidades de éxito son muy elevadas.
  • Stake 9-10 (full stake): Es el máximo escalón de esta relación entre el stake y el nivel de confianza y abarca aquellos pronósticos que deberían ser ganadores sí o sí por distintos motivos: por tener información de un posible amaño, por encuentros entre equipos de distinta categoría o partidos de la última jornada en los que hay resultados muy previsibles, como un empate entre dos equipos que tienen suficiente con un punto para concluir el campeonato.


Tipos de stake


En la gestión del bankroll se pueden llevar a cabo dos estrategias que van en función del tipo de stake:

  • Stake plano: aquel que se basa en aplicar a todas las apuestas el mismo stake independientemente de la cuota de cada pronóstico. No es recomendable, sobre todo, si se escoge un stake por encima del 2. Hay que tener en cuenta que no todas la apuestas tienen el mismo valor ni el mismo grado de confianza.
  • Stake variable: aquel que va en relación con el grado de confianza en un pronóstico. Actuar con el stake variable es una manera de reflejar que alguien estudia cada apuesta por separado recogiendo toda la información posible alrededor de la misma. Usar este tipo de stake sirve para optimizar al máximo el porcentaje del bankroll a poner en juego. Por lo tanto, el stake variable denota un análisis más exhaustivo, algo en lo que ya se ha puesto mucho hincapié en este Abecedario del Apostante.
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